En los tiempos que corren la creatividad es uno de los valores en alza de los y las profesionales en cualquier sector profesional. En el ámbito social más, si cabe. Los recortes de financiación y la disminución de recursos sociales hace que los y las profesionales del ámbito de la intervención social nos reinventemos en cada paso que damos, para hacer más con menos, pero también para hacer las cosas mejor y con mayor impacto.

Ya he hablado en otros post, que el coaching es una poderosa herramienta de invitación al cambio; a pensar diferente; a descubrir e incrementar potencialidades y a generar otras formas de acción. Sirve para ser más y mejor.
Entonces ¿por qué los y las profesionales de la intervención social no utilizamos las herramientas del coaching para generar procesos de cambio en nuestros usuarios y clientes?

Si de verdad queremos avanzar hacia intervenciones que vayan más allá del asistencialismo tendremos que poner en marcha actuaciones y estrategias diferentes a las que se han venido utilizando hasta ahora. Ya lo dijo Einstein “si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo”.

Se pueden, y se deben, mantener las actuaciones y servicios que, con un carácter de atención primaria, se orientan a satisfacer las necesidades básicas de los grupos más vulnerables pero ya va siendo hora de poner el foco en el uso de estrategias y herramientas que promuevan el cambio y la movilización de las personas con las que trabajamos.

El coaching facilita que la persona asuma su responsabilidad, tome conciencia de dónde está y decida a dónde quiere dirigirse. Acompaña en un proceso de empoderamiento personal y profesional que permite, de forma realista y consciente, alcanzar las metas propuestas. El coaching aporta el autoconocimiento y la identificación de las creencias y los pensamientos que bloquean la acción.

Como herramienta para la intervención social, el coaching es verdaderamente útil para mejorar las técnicas de los y las profesionales implicados, como agentes facilitadores de los procesos de movilización. Facilita una visión nueva, diferente, que va más allá de la metodología tradicional del Trabajo Social y que se centra en la confianza en las potencialidades de la persona.

Es el momento de aunar fuerzas y sinergias. Te invito a indagar en las herramientas que nos ofrece el coaching para la intervención social. ¿Te animas?

Empezamos próximamente el curso e learning de “Herramientas de coaching para la inserción sociolaboral y la acción social” en colaboración con el Colegio Oficial de Trabajo Social de Badajoz, con diploma de la Escuela de Trabajo Social Santa. Más información http://www.trabajosocialbadajoz.es/colegio/wp-content/uploads/2015/12/Ficha-del-curso-coaching.pdfe inscripciones en http://www.trabajosocialbadajoz.es/colegio/formacion/plan-de-formacion-propia-2016/

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