La Comisión Europea, en su  Estrategia  Europa 2020, lanzó la emblemática  iniciativa, la Unión por la Innovación, en la que aparece el elemento de la Innovación Social  como un elemento clave. En la propia iniciativa se define el  concepto como:

La Innovación Social consiste en encontrar  nuevas formas de satisfacer las necesidades  sociales, que no están adecuadamente cubiertas por el mercado o el sector público… o en  producir los cambios de comportamiento necesarios para resolver los grandes retos de la sociedad… capacitando a la ciudadanía y generando nuevas relaciones sociales y nuevos modelos de colaboración. Son, por tanto, al mismo tiempo innovadoras en sí mismas y útiles para capacitar a la sociedad a innovar…” (European Commission 2010/10/6)

¿De que estamos hablando cuando nos referimos a la innovación social?

Aunque unos se centran más en los procesos de como una idea se transforma en un servicio que satisface necesidades, y otros enfatizan más el lado social de la innovación tecnológica, lo cierto es todos se caracterizan por unos elementos comunes:

Normalmente son procedimientos originales o sorprendentes, no necesariamente por su complejidad técnica, sino por su eficacia a la hora de resolver problemas.

Son ideas tanto en el ámbito de la innovación de productos (servicios sociales) como de procesos (organizativos, metodológicos) propios de cada sector, (administraciones públicas, organizaciones no lucrativas) adaptados a sus características y susceptibles de transformarse en una política, un servicio, una institución o un proceso social nuevo que satisfaga las necesidades de las y los ciudadanos en materia de servicios sociales o mejore la eficacia de una acción social a cualquier nivel.

Por su esencia, las innovaciones sociales además buscan la difusión, expansión e impacto ya que no pretenden ninguna ventaja frente a competidores, y en ese sentido son abiertas y globalizadoras. Son nuevas maneras de resolver necesidades o problemas sociales reconocidos por ser originales, abiertas y con poca burocracia y que buscan dar respuestas que puedan generalizarse a otros ámbitos sociales.

Son procesos intensivos, desde la colaboración entre los diferentes actores y, de manera particular, entre las administraciones públicas, el tercer sector y la comunidad, que articulan no sólo a los diferentes actores sociales, sino también los diferentes planos y dinámicas sociales, a nivel micro y/o macro, a escala local y/o global.

Son capaces de conseguir una elevada participación de activos orientados a mejorar la satisfacción de las necesidades de integración social con la máxima autonomía posible o, de la manera más amplia, para la consecución del máximo bienestar y cohesión social y desde la colaboración entre diferentes sistemas, políticas y agentes, buscando siempre un impacto social directo.

¿Estamos preparados para innovar?

Escribe un Comentario

¿Eres humano? *