#2758
AvatarAnónimo
Inactivo

Creo que la creación de servicios en base a proyectos, viene muy determinada por la ausencia de otras fuentes de financiación. No tenemos una cultura de «mecenazgo» o «crowfunding», y la situación de austeridad económica también afecta tanto a la administración como a la sociedad en general. La administración reduce sus presupuestos y va implantando criterios cada vez más restrictivos para la concesión de subvenciones, sobre todo, en necesidades emergentes, nuevas. Va a la zaga.
Por otra parte, la solidaridad empresarial todavía está sin desarrollar. Creo que es un campo a trabajar, la implicación de las empresas solventes en planes y programas sociales.
Así mismo, pienso los proyectos se deben adecuar al nivel de recursos de que dispongamos, sin dejar de lado lo deseable, pero un proyecto que en su ejecución se reduce por una financiación insuficiente, tiene un alto componente de desgaste para los beneficiarios principalmente (además de otros intervinientes) y puede dar como resultado el malograr, quemar un posible recurso (aunque su duración fuera limitada). Como se dice «flaco favor» que se hace…