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AvatarAnónimo
Inactivo

Buenas tardes, desde mi punto de vista ambas intervenciones hay que tenerlas en cuenta. Las personas muchas veces expresan una demanda que no es la realmente sentida pero te están demandando una respuesta concreta a ese necesidad que perciben. Pero lógicamente, tras realizar un exhaustivo análisis y diagnóstico de la situación las/os trabajadoras/es sociales identificaremos otras necesidades que también hay que ponerlas en el centro de la atención consensuándolas con la persona usuaria.
Me ha parecido muy interesante la matriz de análisis de capacidades y vulnerabilidades, porque da una perspectiva más amplia que solo tener en cuenta las necesidades. También es verdad que hay autores que apuestan además por superar el análisis de necesidades desde un punto de vista jerarquizado, como Maslow, considerando que todas las necesidades son importantes y han de ser satisfechas y además inciden en hablar de necesidades y satisfactores. Hablando de que las necesidades son finitas y de que son los satisfactores los que están sometidos a la relatividad cultural. Pero además de todo lo anterior hablar de capacidades nos sitúa más en la promoción y empoderamiento de la persona, en el hecho de que intervenimos con la persona y no para o por, que está más asociado a las necesidades y a situarlas desde un punto de vista de “víctima”.
Para aunar necesidad y demanda creo es básico realizar un certero diagnóstico en el que se impliquen las personas beneficiarias.