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AvatarAnónimo
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En primer lugar y sobre todo diría: Conciencia y conocimiento. De muchas cosas, y la primera es la conciencia de la imprescindibilidad de elaborarla, ya que se trata de que en vez de coger un barco para hacer una travesía con unos conocimientos que damos por hecho e ir improvisando sobre la marcha según se vayan presentando los acontecimientos , proporciona un saber realista de para qué y por qué cogemos el barco, cómo es , sus elementos y funcionamiento, sus recursos, qué pasajeros queremos llevar, qué es lo que preveemos que van a necesitar y desear, cómo es el mar, su funcionamiento, la época del año y su clima, en qué nos va a repercutir. En qué queremos que nuestro barco y viaje se diferencie de los que existen en el mercado. Qué escollos y qué elementos es previsible que aparezcan , cuales nos van a favorecer y perjudicar, si estamos preparados para ello y qué es lo que nos falta para hacerlo, qué estrategias vamos a usar para afrontarlas y hacer que la travesía y la misión propuesta sea un éxito, todo ello contando con la tripulación y su implicación en todo el proceso.
En definitiva, nos va a permitir conciencia y conocimiento: dónde estamos, dónde queremos llegar. Promueve la participación y refuerza la motivación y el papel de todos los miembros participantes. Potencia la creatividad e innovación tanto durante el desarrollo del mismo como en el futuro. Nos da una dirección muy consciente, marcando una misión con unos valores. Nos da una capacidad de análisis (DAFO/ FODA) detectando y reforzando e interrelacionando tanto los elementos que nos diferencia de otras entidades, los que nos favorecen, como las previsiónes y afrontamiento de los que nos pueden perjudicar , diseñando a su vez estrategias , alternativas, con unos objetivos y unos medios que nos permiten su seguimiento y evaluación en pos de lograr el desarrollo exitoso de nuestra misión.